Abril 2
ESTUDIO 1
Este es el primero de dos estudios sobre los siete Tiempos del gobierno mundial. He organizado mucho mejor mis pensamientos sobre este tema, así que parece que estamos vislumbrando una aclaración sobre un tema fundamental para determinar el fin de los tiempos designados. Es muy probable, en realidad, que la autoridad del Mesías haya sido establecida con la luna llena del equinoccio de primavera, el 20/21 de marzo, y que tres meses lunares después comience la autoridad de la Bestia. Sin embargo, esperaremos confirmación de esto en los eventos de abril.
Ahora bien, antes de empezar con la exposición, les dejo unas palabras.
Cada persona tiene su lugar en el mundo, si así ella misma lo decide. Mis investigaciones son independientes, y espero, de todo corazón, que el pueblo de YEHOVAH ("Jehová", en el español oficial) salga victorioso de las pruebas que se vienen pronto. Yo tengo mi postura, y trato de ajustarla lo más que pueda a la creencia de que YEHOVAH tiene un pueblo en el cristianismo que cumple profecía. Sin embargo, no estoy bajo jurisdicción alguna en la forma de estudiar, salvo la que percibo de las mismas Escrituras. Y actúo según ese impulso natural, sin ser presionado por nadie a hacer o dejar de hacer algo.
Tengo entendido, por muchas conclusiones y evaluaciones personales, que los JW.ORG son la congregación restaurada de los últimos tiempos (la "clase José", nacida bajo la dirección del juez Rutherford y sus colaboradores perseguidos desde 1919, una clase que siempre se enfrentó con valor ante Babilonia la Grande), pero también estoy convencido de que hay cosas que tienen que ser corregidas en el pueblo de los JW.ORG, en armonía con el sentido e intención de los mensajes de Jesús a las siete ecclesias (Apocalipsis 2 y 3). [A decir verdad, apoyo la idea de que los primeros cuatro mensajes fueron dirigidos específicamente a las presidencias consecutivas de Russell, Rutherford, Knorr y Franz. Hoy, probablemente, nos encontramos frente al juicio desfavorable del último mensaje.]
¿Por qué manejo esta información, que no es fácil de asimilar por muchos? Porque soy libre y tengo un anhelo por entender la verdad, y tengo un compromiso con mi espíritu de encajar las cosas, porque así lo siento en mi corazón. No soy ungido para reinar, ni soy un fanático cerrado que impone su visión. Más bien, con toda sinceridad me apego a lo que voy conociendo, en armonía con el espíritu de la Biblia. No apoyo nunca a aquellos que sólo existen para criticar o acusar a los que no hacen las cosas a la perfección, porque esas actitudes manifiestan una gran falta de fe en la justicia de YEHOVAH. Confío en que todo será corregido a su tiempo, y es importante seguir aprendiendo más acerca del propósito divino, según los medios disponibles.
Yo no sé quiénes me leen, en verdad. No sé si muchos serán de los JW.ORG (sea de Patterson o de las congregaciones locales), o si son apóstatas rebeldes que creen cosas ajenas a la verdad bíblica, o si son gente común que sólo tiene curiosidad sobre el tema del fin del mundo, o gente sincera que quiere encajar las cosas. Sólo sé que al escribir sobre este asunto de la Cronología del Santuario, aprendo más y más, y quizás esta información ayude a seres humanos, porque al final de cuentas eso somos, humanos que tienen diferentes niveles de conocimiento, para bien o para mal. Hacerlo así me permite ver mejor las cosas que se vienen. Así pues, sea que lo publique o no, siempre, siempre y siempre seguiré investigando, porque el conocimiento de los propósitos de Yehovah son lo más importante que existe, y si puedo asimilar algunas cosas profundas, pues que ése sea mi don personal. Así lo decido, porque tengo libre albedrío. Y así me ilumina Dios, hasta donde puedo percibir.
Dicho esto, vamos al tema que nos ocupa ahora.
LOS SIETE TIEMPOS SIN GOBIERNO MUNDIAL
Cuando el rey de Babilonia asumió el papel de gobernante mundial, no hubo ninguna autoridad válida contra él. Nadie podía reclamar nada ni ir contra este gobierno, porque esa autoridad la había recibido de Yehóvah mismo. Así pues, puede deducirse que la autoridad del Reino de David cesó cuando Babilonia ascendió como potencia del mundo, y ninguno de los reyes que gobernaron en Jerusalén tenían derecho alguno contra el orden establecido por Yehóvah.
Según se sabe, Babilonia llegó a recibir esa autoridad unos 70 años antes de su caída, es decir, su días como gobernante sobre el Reino de la Humanidad duraron desde Etanim de 609 aEC hasta Etanim de 539 aEC.
El planteamiento que hago es el siguiente: Los siete Tiempos de restricción que tenían que pasar sobre Babilonia eran siete años de años en los cuales ninguna potencia del mundo tendría autoridad completa sobre todas las naciones. Eso es algo que no ha ocurrido desde que Babilonia cayó, aunque está bosquejado en las intenciones de los gobiernos actuales. De modo que al completarse los siete años de años, lo que tiene que comenzar es la autoridad de un gobierno mundial, sin restricción alguna, una autoridad que ya la Biblia había declarado que vendría, a saber, de 42 meses.
Yehóvah es justo. Él, en cierto modo, le devuelve la autoridad a las naciones, porque no les permitió tocar a Yeshúa el Mesías cuando estuvo en la Tierra por tres años y medio. Pero ahora, cuando empieza la autoridad de la Bestia, la jurisdicción de las Naciones Unidas abarcará los territorios de Israel y, especialmente, Jerusalén.
Entonces, todo esto significa que los siete Tiempos que comenzaron en la luna llena de Etanim de 539 aEC, al terminar, según se ve, en la luna llena del 16/17 de junio de 2019, darán paso a los 42 meses de la Bestia, los cuales han de concluir en el otoño de 2022. Véase por lo tanto a la Babilonia de la familia de Nabucodonosor como una potencia política mundial, equivalente a la potencia de la Bestia que ha de comenzar a reinar.
En consecuencia, todas las experiencias de los judíos en los días de Babilonia, sea en Jerusalén o en el exilio, son experiencias que el pueblo se Yehóvah ha de pasar. De allí que en los relatos de Daniel se muestren los desafíos que tuvieron que enfrentar Daniel y sus tres compañeros ante el reino de Babilonia, como la imposición de costumbres sobre la alimentación y la adoración de la imagen del gobierno mundial. ¡Ese libro es un manual para quienes vamos a enfrentar a ese gobierno!
Con esa idea claramente establecida, ahora nos corresponde entender de qué manera fue afectada la casa de David en lo que tiene que ver con el Reino de la Humanidad, porque también es bien cierto que la profecía tiene como intención mostrarnos en su desenlace el restablecimiento del Reino de David. Tanto el Reino del Mesías como el Reino de la Bestia se enfrentan cara a cara al fin de los tiempos designados. Así que empecemos por entender lo básico de los reyes de Judá.
LA AUTORIDAD DEL REINO DE LA CASA DE DAVID
YEHOVAH estableció el reino de David entre 1077 y 1076 aEC. Al cabo de 40 años, su sucesor Salomón comenzó a reinar, entre 1037 y 1036 aEC. Ese reino no se encontraba bajo la autoridad de ningún gobierno mundial humano, porque Yehóvah mismo estaba cuidando a Jerusalén. Claro, muchos reyes no percibían esto por falta de fe, razón por la cual tomaron decisiones tontas, como buscar la ayuda de otras naciones. Sin embargo, Yehóvah, mediante sus profetas, les hizo ver a los principales se Judá que sus caminos estaban errados. Había base para esperar que Yehóvah los protegiera, pues él mismo cuidaba la casa de David. Los ungidos de Yehóvah eran intocables.
Una forma de ver que los reyes de Jerusalén estaban bajo aprobación como línea, a pesar de que algunos fueron desleales, era cuando terminaban sus días. Siempre eran enterrados junto con sus antepasados en la ciudad de David. Aún cuando cada rey tuvo circunstancias diferentes al morir, pues unos murieron en un estado de desaprobación, todos fueron enterrados en Jerusalén.
De manera consecutiva, ése fue el caso de:
1) Salomón (1 Reyes 11:43)
2) Rehoboam (1 Reyes 14:31)
3) Abiyam (1 Reyes 15:8)
4) Asá (1 Reyes 15:24)
5) Jehosafat (1 Reyes 22:50)
6) Jehoram
7) Ocozías (2 Reyes 9:28), a pesar de haber muerto por el juicio de Jehú, el rey que Yehóvah nombró sobre Israel.
8) Jehoás (2 Reyes 12:21), a pesar de que sus propios siervos lo mataron en conspiración.
9) Amasías (2 Reyes 14:20), a pesar de haber muerto por una conspiración.
10) Azarías (2 Reyes 15:7), a pesar de haber muerto leproso.
11) Jotán (2 Reyes 15:38).
12) Acaz (2 Reyes 16:20).
13) Ezequías (2 Reyes 20:21; 2 Crónicas 32:33).
14) Manasés (2 Reyes 21:18), enterrado en Jerusalén, pero en un jardín particular [Ver *Nota*]
15) Amón (2 Reyes 21:26), enterrado en Jerusalén, pero en el jardín particular de su padre.
16) Josías (2 Reyes 23:30).
*Nota*
El caso de Manasés es significativo. Si él no se hubiera arrepentido, habría muerto encerrado en Babilonia. Los grilletes representaron su severa restricción. Así pues, aquí se nos muestra que el destino de aquellos reyes que eran rechazados por Yehóvah era el morir en el destierro.
Esto explica por qué ninguno de los sucesores de Josías fue enterrado en Jerusalén. Simplemente, retomaron en un tiempo en el que ya no les correspondía expresar autoridad alguna.
1) Jehoacaz, a quien los judíos nombraron y que sólo reinó tres meses lunares (desde mediados de 609 aEC), fue sacado del Reino de David por Faraón Nekoh, y murió desterrado en Egipto, muy lejos de la ciudad de Jerusalén.
2) Eliaquim, otro hijo de Josías, nombrado por el rey de Egipto, quien le cambió el nombre a Jehoiaquim, reinó 11 años (desde Etanim de 609 aEC hasta Etanim de 598 aEC), hasta que Nabucodonosor lo sacó del trono y así murió fuera de Jerusalén, enterrado como un asno, según Jeremías.
3) Joaquín, hijo de Jehoiaquim, nombrado por los judíos, que apenas pudo gobernar por 100 días (entre noviembre de 598 aEC y marzo de 597 aEC), fue llevado al destierro junto con los principales de Judá, llegando a morir después de varias décadas, lejos de Jerusalén.
4) Matanías, hermano de Jehoiaquim, nombrado rey por Nabucodonosor, quien le cambió el nombre a Sedequías, reinó por 11 años (desde mediados de 597 aEC hasta mediados de 586 aEC), hasta que Babilonia trajo desolación total a Jerusalén y su templo, y él fue ejecutado muy lejos de Jerusalén.
En esencia, de los 23 años que pasaron desde 609 aEC hasta 586 aEC, cuando Jerusalén quedó desolada, 22 años pertenecieron a la autoridad de las naciones, porque los hermanos Jehoiaquim (11 años) y Sedequías (11 años) no fueron establecidos como sucesores naturales del Reino de David, sino por reyes paganos.
El mismo hecho de que ambos sean parecidos (por algo son hermanos, en el simbolismo bíblico), nos hace pensar. Ambos recibieron un nombre nuevo para gobernar, y ambos se rebelaron contra la autoridad de Yehóvah, expresada mediante el gobierno de Babilonia. Y ambos no son mencionados como antecesores de Yeshúa.
Mateo 1:11, 12
Josías llegó a ser padre de Jeconías y de sus hermanos al tiempo de la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías llegó a ser padre de Sealtiel; Sealtiel llegó a ser padre de Zorobabel.
Jeconías, es decir, Joaquín, es el único al que se considera sucesor de Josías en la línea de la Simiente Prometida, razón por lo cual, como veremos en el siguiente estudio, sus tres meses de reinado antes del destierro y su ensalzamiento en Babilonia, a los 37 años de su destierro, deben ser vistos como indicadores cronológicos para el tema del Reino de David.
Es importante, por lo tanto, reconocer que en el año 609 aEC ocurrieron dos cosas:
1) El Reino de David fue suprimido, después de la muerte de Josías, perdiendo autonomía desde entonces hasta nuestro tiempo.
2) Babilonia se convirtió en el gran árbol de la gobernación de Yehóvah por 70 años.
LA AUTORIDAD DEL GRAN ÁRBOL
Ahora bien, Josías fue el último rey de la casa de David con la aprobación de Yehóvah. Él murió al cometer la insensatez de intentar frenar al Faraón Nekoh en la batalla de Meguidó, a mediados de 609 aEC. A él no le correspondía hacer eso, sino al rey de Babilonia, cuyo gobierno mundial estaba por comenzar. De hecho, las Escrituras dicen así:
2 Crónicas 35:20-22
Después de todo esto, cuando Josías hubo preparado la casa, Nekó el rey de Egipto subió para pelear en Carquemis junto al Éufrates. Entonces Josías salió a un encuentro con él. Ante aquello, aquel le envió mensajeros, diciendo: “¿Qué tengo yo que ver contigo, oh rey de Judá? No es contra ti contra quien vengo hoy, sino que es contra otra casa contra la que tengo mi pelea, y a la que Dios mismo dijo que causara perturbación. Guárdate de hacerlo por tu propio bien a causa de Dios, que está conmigo, y no dejes que él te arruine”. Y Josías no apartó su rostro de él; antes bien, para pelear contra él se disfrazó y no escuchó las palabras de Nekó procedentes de la boca de Dios. De manera que vino a pelear en la llanura-valle de Meguidó.
En realidad, Faraón Nekoh había recibido un mensaje divino, el cual lo impelía a enfrentarse al rey de Babilonia, apoyando a la moribunda dinastía de los asirios. Evidentemente, Yehóvah estaba haciendo que estos dos reinos fuesen llevados hacia la derrota (Jeremías 46:2). Así pues, Josías no tenía porqué ponerse como estorbo en el camino del propósito divino, por lo que tuvo que morir.
Ahora bien, Josías estuvo chocando con un momento clave en la historia de la humanidad. Yehóvah estaba por levantar a Babilonia como rey del mundo, y nadie podría darle resistencia. Si hubiéramos vivido en ese tiempo, tendríamos que habernos humillado y obedecer a este rey, porque era Yehóvah mismo el que lo había puesto, como un árbol bajo el cual refugiarse.
De hecho, ese es el mensaje que Jeremías le estuvo enviando a los últimos reyes de Judá, porque ellos ya no representaban a la autoridad de Yehóvah:
Jeremías 27:1-8
Al principio del reino de Jehoiaquim hijo de Josías (609-608 aEC), el rey de Judá, a Jeremías le ocurrió esta palabra de parte de Yehóvah, diciendo: “Esto es lo que me ha dicho Yehóvah: ‘Hazte ataduras y varas que sirvan de yugo, y tienes que ponértelas sobre el cuello. Y tienes que enviárselas al rey de Edom y al rey de Moab y al rey de los hijos de Ammón y al rey de Tiro y al rey de Sidón, por la mano de los mensajeros que están viniendo a Jerusalén a Sedequías el rey de Judá. Y tienes que darles un mandato para sus amos, y decir: Esto es lo que ha dicho Yehóvah de los ejércitos, el Dios de Israel; esto es lo que ustedes deben decir a sus amos: ‘Yo mismo he hecho la tierra, a la humanidad y las bestias que están sobre la superficie de la tierra por mi gran poder y por mi brazo extendido; y la he dado a quien ha resultado recto a mis ojos darla. Y ahora yo mismo he dado todos estos países en la mano de Nabucodonosor el rey de Babilonia, mi siervo; y hasta las bestias salvajes del campo se las he dado para que le sirvan. Y todas las naciones tienen que servirle, sí, a él (Nabopolasar) y a su hijo (Nabucodonosor) y a su nieto (Nabonido) hasta que llegue el tiempo de aun su propio país, y muchas naciones y reyes grandes tendrán que explotarlo como siervo. Y tiene que suceder que la nación y el reino que no quiera servirle, aun a Nabucodonosor el rey de Babilonia; y el que no quiera poner su cuello bajo el yugo del rey de Babilonia, con la espada y con el hambre y con la peste dirigiré yo mi atención a esa nación —es la expresión de Yehóvah— hasta que los haya acabado por mano de él.’
Nótese cómo es que la Biblia, con mucha claridad, nos dice cuál fue el momento en el que Babilonia llegó a ser rey del mundo: Al comenzar el reinado de Jehoiaquim. *Nota* Es por ello que era una obligación de todos someterse al yugo de Babilonia, sean judíos o no judíos. Así pues, la Biblia, en realidad, nos está diciendo cuándo el Reino de la Humanidad, el enorme árbol en medio de la Tierra, bajo el cual todos se refugian, comenzó a existir, a saber, entre 609 y 608 aEC.
*Nota*
Se cree que aquí hubo un error en la escritura, porque el contexto es el reinado de Sedequías. Sin embargo, quizás ese aparente error sea una clave que permite dirigir nuestra atención al año 609 aEC de alguna manera.
Y sigue diciendo el mensaje:
Jeremías 27:9-14
”‘Y en cuanto a ustedes, no escuchen a sus profetas ni a sus practicantes de adivinación ni a sus soñadores ni a sus practicantes de magia ni a sus hechiceros, que están diciéndoles: “Ustedes no servirán al rey de Babilonia”. Porque falsedad es lo que les están profetizando, con el propósito de que sean llevados lejos de sobre su suelo; y yo tenga que dispersarlos, y ustedes tengan que perecer. Y en cuanto a la nación que ponga su cuello bajo el yugo del rey de Babilonia y realmente le sirva, yo también ciertamente la dejaré descansar sobre su suelo —es la expresión de Yehóvah— y ciertamente lo cultivará y morará en él”. Aun a Sedequías el rey de Judá hablé conforme a todas estas palabras, y dije: “Pongan sus cuellos bajo el yugo del rey de Babilonia y sírvanles a él y a su pueblo y sigan viviendo. ¿Por qué deben morir tú mismo y tu pueblo a espada, del hambre y de la peste conforme a lo que Yehóvah ha hablado a la nación que no sirva al rey de Babilonia? Y no escuchen las palabras de los profetas que les están diciendo: ‘Ustedes no servirán al rey de Babilonia’, porque falsedad es lo que les están profetizando."
Entonces, estimados amigos, para mí está claro que el árbol de la gobernación mundial fue plantado en Etanim de 609 aEC. Ese es el punto de partida para los 70 años de Babilonia, en armonía con lo que dice un principio de Isaías:
Isaías 23:15
Y en aquel día tiene que ocurrir que Tiro tiene que ser olvidada setenta años, lo mismo que los días de un rey. Al fin de setenta años le sucederá a Tiro como en la canción de una prostituta.
En consecuencia, la conclusión a la que he llegado, es que los siete Tiempos de Daniel 4, vistos como siete años de años, deberían de comenzar a contarse con la caída de Babilonia, en Etanim de 539 aEC, y deberían de concluir con el principio del gobierno de la Bestia, la cual recibirá autoridad por parte de Yehóvah por tres años y medio.
Apocalipsis 13:5-7
Y se le dio una boca que hablaba cosas grandes y blasfemias, y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. Y ella abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre y de su residencia, hasta de los que residen en el cielo. Y se le concedió hacer guerra contra los santos y vencerlos, y se le dio autoridad sobre toda tribu y pueblo y lengua y nación.
Ahora, es importante y oportuno notar que antes que la Bestia reciba autoridad, una autoridad mayor tiene que comenzar a tomar el control de los asuntos del mundo. Es por ello que se escribieron estas palabras como cumpliéndose antes del principio de la autoridad de la Bestia:
Apocalipsis 12:10
Y oí una voz fuerte en el cielo decir:“¡Ahora han acontecido la salvación y el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque ha sido arrojado hacia abajo el acusador de nuestros hermanos, que los acusa día y noche delante de nuestro Dios!
Esto significa que antes que se terminen estos siete años de años, tiene que ser establecida en los cielos la autoridad del Mesías. ¿Será que ya vivimos en el momento en el que eso ya está ocurriendo o estamos a días de que ocurra?
Veremos eso y más en la segunda parte de este estudio.
Julius Corvus.
2 comentarios:
Su ultimo comentario sobre Apocalipsis 12:10.
Creo que hay un orden cronologico, que satanas sera expulso del cielo a la tierra, al llegar a la tierra(su ultima trinchera), dara a conocer a su hombre fuerte en la tierra, el hombre del pecado (2 Tesa 2:8-9-10).
Sera el inicio de la tribulacion o los ultimos 3 años y medio.
Los 70 años para la desolación de la Tierra de Judá y Jerusalén, no terminaron con la toma de Babilonia en 539 a E.C. -- Sino con el Decreto de Ciro en 537 a E.C. --
Esto situaría el inicio de dicha desolación en 607 a E.C. --
De esta manera encajarían a la perfección los 2.520 años hasta 1.914 E.C. --
La primera guerra mundial no sucedió por casualudad...
JUSTO A SU TIEMPO....
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